La Meca de Los Inmobiliarios Españoles está en Calafell

25 julio, 2016 - 10 minutes publicación

Desde el año 2010 cada mes de Marzo un número creciente de profesionales del sector inmobiliario hace de Calafell su Meca particular. Un sitio de peregrinaje al que acuden, desde todo el país, integrantes de esta “santa profesión” a encontrar respuestas, muchas veces de carácter espiritual, a las cuestiones menos técnicas y más pasionales que concurren en este oficio.

Quiero que todo aquel que lea este artículo entienda que cuando uso el término inmobiliarios no me refiero a los ejecutivos de las gestoras inmobiliarias que la banca española vendió a los fondos buitre, ni a los Aguirre Newman de turno ni mucho menos a Fernando Encinar (que aunque muchos lo pretendan nada tiene que ver con esto), ni por supuesto a Jaime Echegoyen. ¿A quién me refiero yo cuando uso el término inmobiliario? Pues a esos miles de profesionales, en su mayoría autónomos, que regentan pequeñas oficinas en barrios y que son los máximos conocedores del micro producto/mercado del que viven y para el que viven.

No escucharan en las charlas ni en los corrillos que se forman en Calafell durante dos/tres días hablar de precios por metro de cuadrado, ni de burbujas inmobiliarias ni financieras, ni tampoco de legislación urbanística. Aquí se escuchan otras clases de términos como pasión, ilusión, entrega, personas, sueños, etc. Son las palabras que manejan los inmobiliarios de nuevo cuño, los que gusto en denominar “los artesanos inmobiliarios”. Personas que trabajan para otras personas. Son, eso sí, la mayoría de ellos, preparados profesionales con amplia capacitación técnica que se jactan de desarrollar negocios de personas y no de ladrillo.

Profesionales que gestionan la comercialización de una vivienda como la de un proyecto único (que sin duda de esto va vender una vivienda). Profesionales que se detienen a analizar la situación particular del propietario de la vivienda y que adaptan su servicio a la situación del mismo y siempre con la máxima de anteponer los intereses de este a los propios. Algo que suena simple, normal y estándar pero que por desgracia y en un porcentaje elevado es difícil de encontrar. Son los llamados Inmobiliarios de la verdad o los “consuasor veritate”.

Aquellos profesionales que te dicen la verdad aunque casi nunca esto sea lo más beneficioso para ellos, que te dicen la verdad aunque no la quieras escuchar y que solo trabajan con aquellos que están dispuestos a aceptarla y a confiar en ellos.

Esta corriente filosofal inmobiliaria llegó apadrinada a España por multinacionales norteamericanas del sector inmobiliario que obviamente no supieron entender ni adaptarlas al mercado nacional. Sí que han existido padrinos que han intentado traducir este hacer las cosas (tarea difícil y que personalmente creo han desarrollado con éxito) a la idiosincrasia española/latina, la cual, no olvidemos, está llena de tintes picarescos e inética profesional. Yo siempre destacaré entre todos ellos a Fernando García Erviti. Erviti es, para mí y para muchos otros, el gran precursor de todo y el verdadero artificie que en España, poco a poco, tengamos unos profesionales inmobiliarios mejores.

También quiero mencionar a Miguel Ángel Herrera por el que tengo una gran predilección y con él que comparto una gran parte de la visión y filosofía de este negocio y quien incansablemente lleva su mensaje por toda España. Sergi Vergé, alma mater del evento de Calafell, dio un importante paso y ha sabido catalizar lo aprendido durante todos estos años a lo largo de su vida profesional y ha sido capaz de crear un evento diferente, irreverente, divertido y verdadero. Un evento que no existía y que dignifica la profesión inmobiliaria en toda su dimensión y que consigue sorprender y apasionar a propios y a extraños. Gracias Don Sergi.

Se estima que más del 60% de los inmobiliarios desaparecieron entre el 2007 y el 2014 pero desde el 2015 ese número está volviendo a crecer a un ritmo vertiginoso y sus flyers, carteles y pasquines se vuelven a apoderar de la vida de los barrios. Muchos de esos profesionales se han tenido que reinventar y en algunos barrios usted mismo tendrá la suerte de encontrarse con un “consuasor veritate”. La élite de los inmobiliarios con valores de España. Pues un gran porcentaje de esta rara avis ibérica se volvió a dar cita en Calafell el pasado 4 de Marzo.

En esta ocasión el concepto vehicular del acto fue “LA PASIÓN”. La pasión como motor único de una profesión sin la cual estos inmobiliarios peculiares no le encontrarían sentido a nada. Pasión como leitmotiv, eligen la pasión para vivir sus vidas y como no podría ser de otra manera viven sus vidas profesionales apasionadamente. Pero no nos engañemos, esta visión idónea (no pongo idealista porque no me da la gana) de la vida profesional que muchos de los asistentes a Calafell 2016 compartimos, tiene detractores incluso dentro de los “Espartacos de Calafell”.

Comentaba en este mismo AIC´16 Eduard Solé, socio fundador de Monapart, que aunque obviamente el desarrollaba su profesión de la manera más diligente y exhaustiva que le es posible (me consta que se tratan de grandes profesionales de gran éxito) la pasión la dejaba para otras áreas de su vida personal.

La mayoría de las huestes que peregrinamos a Calafell por Marzo no podemos estar más en desacuerdo con Eduard porque si no sintiésemos la pasión que sentimos por nuestra profesión, obviamente nos dedicaríamos a otra cosa, esto no es un trabajo de 8 a 5, por fortuna para nosotros. Pero esto es sin duda una de las grandezas de este evento, que los raros, los rebeldes, los apasionados abren sus puertas a todos e incluso los escuchan.

Todo el evento en si fue vibrante, con un ritmo increíble y con aportaciones de personas únicas y singulares que disertaron como ponentes. Tengo que destacar por encima de todos ellos a Antxon Arza y a Carlos Rentalo. Que dieron lecciones de vida que no se deben olvidar nunca y que gracias a su generosidad muchos de nosotros acabamos AIC´16 siendo mejores seres humanos que cuando comenzó.

Calafell es Meca y también Disneylandia inmobiliaria con tiempo de asueto, distensión y diversión. Tiempo que muchos de nosotros sabemos aprovechar y que nos da la oportunidad de conocer a otros inmobiliarios diferentes y especiales. Gracias a todos ellos también. Aprovechamos estos días y como fans enfervorecidos nos tomamos fotos compulsivamente con nuestros superhéroes inmobiliarios: Fernando Garcia Erviti, Carlos Rentalo, Vicente “Tito Beltrán, Sito Palmer y muchos otros. Tenemos la oportunidad de estar a su lado, conversar con ellos mientras tomamos una cerveza y generosamente aportarnos su visión del negocio, gracias a todos ellos también.

Soy Alberto Alarcón, inmobiliario de profesión y vocación. Me apasiona mi trabajo y mi Meca está, y espero que así sea por muchos años más, en Calafell. Gracias Don Sergi a ti y a todos los que allí he conocido. Cada año que vuelvo de Calafell soy un poco mejor y sobre todo más feliz. Gracias!

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